21 Abr Beneficios del mototurismo para la salud mental y física
JUDIT FLORENSA
Viajar es considerado por muchos como una de las experiencias más enriquecedoras que podemos disfrutar las personas. Hacerlo en moto puede convertirlo en una vivencia todavía más especial. El mototurismo aporta una gran cantidad de beneficios, y bien podría ser el remedio recetado por los médicos para combatir muchos de los males que sufrimos hoy en día. Es un antiestrés muy potente y nos ayuda a mantenernos en forma física y mentalmente.

Las bondades del mototurismo
Hoy en día el tema de la salud mental está a la orden del día. Vivimos ahogados, a toda prisa, metidos en una espiral de trabajo y quehaceres que nos apaga poco a poco. La moto es una de las mejores soluciones para desconectar y poner la mente en pausa mientras te centras en el recorrido y disfrutas de cada kilómetro. Conducir exige atención constante en cada curva, adelantamiento o cambio de terreno. Eso provoca que te centres en el presente, dejes de lado los pensamientos negativos y que se genere un efecto parecido al que conseguirías con la meditación.
Seguro que en más de una ocasión habéis necesitado salir a dar una vuelta en moto en algún momento de saturación o bloqueo. Pues bien, si hablamos de añadir turismo a la ecuación, el efecto positivo se multiplica porque gozas de la conducción a la vez que sientes la adrenalina de descubrir nuevos lugares, curvas y puntos de interés. La moto te conecta con el entorno y pasas de ser un mero espectador a ser parte activa del paisaje. Por no hablar de lo bien que sienta el hecho de llegar a todos los rincones posibles a los que sería muy complicado acceder con otro medio de transporte. Llegar hasta la cocina sin estar atado a algunas restricciones o dificultades como el aparcamiento resulta de lo más satisfactorio.
Te sientes libre, autónomo y poderoso, capaz de seguir un plan o de improvisar y perderte expresamente. Sea cual sea tu elección, es un gusto que difícilmente se puede estropear. Solo algunos factores como la lluvia o las condiciones extremas te pueden aguar la fiesta puntualmente.
El mototurismo también contribuye a mantenerte mentalmente activo porque te motiva a seguir descubriendo nuevos emplazamientos. Asimismo, ayuda a trabajar la concentración para seguir un plan trazado, encontrar la ruta o disfrutar de cada nuevo paraje. Además, podemos añadir el factor beneficioso de socializar si lo compartes con familiares o amigos. Sentirse parte de un grupo o comunidad motera contribuye a tu felicidad. Tu estado de ánimo mejora y también tu bienestar porque estas experiencias, si son compartidas, todavía tienen mejor sabor.

También nos mantiene en forma
La lista de bondades también se extiende al asunto del físico. Circular en moto implica un esfuerzo mayor o menor en función de cómo sea esta conducción. La moto nos mantiene en movimiento y eso siempre es positivo porque trabajamos la resistencia aeróbica y mejoramos la salud cardiovascular.
¿Recuerdas algún día en el que hayas tenido agujetas después de una buena sesión de moto? Y no hablamos solo de jornadas de circuito. Ir de ruta o hacer un viaje en moto también requiere de nuestro empeño. El tren superior suele ser el protagonista, pero las piernas también tienen un papel importante. Los cambios de peso para girar hacia un lado u otro, el equilibrio o el control de ciertos movimientos mantienen nuestra musculatura activa. No es un trabajo intenso pero sí prolongado, constante y que a menudo ni apreciamos. Podemos destacar algunas partes como el cuello, la espalda, los brazos y el abdomen, que nos sostiene en la posición adecuada y nos ayuda a estabilizar todo el core.
Seguro que conocéis a algunas personas de cierta edad que sorprenden por lo bien que van en moto. ¿El secreto? Que nunca lo han dejado del todo ni han hecho parones grandes. Es como si dejas de conducir tu coche durante un par de años y lo vuelves a coger. Seguramente te sientas inseguro y no lo hagas con la fluidez con la que solías circular. Pues con el tema físico pasa algo similar. Si te mantienes activo, tu cuerpo seguirá haciéndolo con cierta facilidad. Os voy a poner un ejemplo que me toca de cerca. Mi padre, de 67 años, enamorado del off road de toda la vida, sigue haciendo carreras de motocross de clásicas. Está más ágil que mucha gente con diez años menos. Y no ha hecho otra cosa que seguir yendo en moto siempre que ha tenido la oportunidad.
No nos podemos olvidar de lo positivo que es trabajar la coordinación y los reflejos que nos permiten reaccionar con rapidez y eficacia ante cualquier situación. Contribuye, por lo tanto, a nuestra seguridad. Unos beneficios que son muy útiles y que podemos aprovechar en otros ámbitos de la vida. En definitiva, el mototurismo es mucho más que una forma de viajar. Es disfrutar del trayecto, del entorno y de la compañía, además de cuidar la mente y el cuerpo. Se me ocurren pocas formas de vivir un viaje de una manera tan intensa como hacerlo sobre dos ruedas.
