ITV en motos y ciclomotores

ITV en motos y ciclomotores

JUDIT FLORENSA

La ITV es el examen periódico que deben pasar nuestros vehículos con el objetivo de verificar el buen estado de todos los elementos para reducir al máximo las posibilidades de sufrir cualquier incidente, además de garantizar el cumplimiento de la normativa vigente de ruidos y emisiones. En España es obligatorio para motocicletas desde 1987 y desde 2007 también para ciclomotores.

Foto: TÜV Rheinland

 

El procedimiento a seguir en ambos casos es muy similar. Por lo que respecta a las motos, deberás pasar la ITV cuatro años después de la fecha de matriculación y, a partir de ahí, cada dos años. En el caso de los ciclomotores, tendrás que hacerlo a los tres años de dicha fecha y después cada dos.

Pasar la ITV no es la gestión más apetecible del mundo, entre otras cosas porque no siempre se supera con éxito en el primer intento. Cuando vas a la inspección, te puedes encontrar con diferentes escenarios. La situación ideal es que el resultado sea favorable y, por lo tanto, te puedas olvidar hasta la siguiente revisión. También es posible que sea favorable con defectos leves. En este caso deberás corregir los fallos indicados pero no hará falta que la vuelvas a pasar. Si, por el contrario, el resultado es desfavorable o negativo y continuas circulando, te enfrentas a una sanción económica que oscila entre los 200 y los 500 euros.

Deberás pagar 200 euros si no tienes la ITV pasada, con el resultado desfavorable o si la llevas caducada. Si te paran las  autoridades competentes, te intervendrán el permiso de circulación y dispondrás de un margen de 10 días para pasar la inspección. Además, si vas sin ITV tu compañía de seguros no te cubrirá en caso de accidente. La situación se agrava si circulas habiendo obtenido un resultado negativo, ya que la multa ascenderá hasta los 500 euros y te inmovilizaran la moto o ciclomotor.

Foto: TÜV Rheinland

¿Qué revisan en la ITV?

En primer lugar, identifican el vehículo y para ello comprueban el número de bastidor y se aseguran de la correcta lectura de la matrícula. Otro punto importante corresponde al alumbrado y la señalización, que deben funcionar correctamente para garantizar una buena visibilidad y la comunicación con el resto de vehículos. También examinan el estado de los neumáticos y se cercioran de que el dibujo tenga, como mínimo, 1’6 mm de profundidad.

Asimismo, constatan que los elementos como los retrovisores o el tubo de escape están homologados, además de examinar frenos, suspensiones, manetas, manillar y la transmisión. Se repasa el estado del motor para asegurarse de que no hay pérdidas. Otra cuestión que no se pasa por alto son las pruebas relativas a los ruidos y las emisiones, que cada vez deben pasar exámenes más restrictivos debido al endurecimiento del marco normativo europeo.

 

Revisión de motos

Revisión de moto obligatoria

A todo lo comentado anteriormente, debemos sumar una prueba adicional de velocidad máxima en el caso de los ciclomotores porque por ley no pueden superar los 45 km/h. También se verifica que el escape sea el original o que, en caso de no ser el de serie, esté homologado.

Terminamos este artículo con algunas recomendaciones que no queremos dejar en el tintero. En primer lugar, una de las mejores formas de no temerle a la ITV es llevar al día las revisiones y ser responsable con el mantenimiento de tu moto o ciclomotor. Por otro lado, asegúrate de llevar toda la documentación. No te olvides de la ficha técnica del vehículo, del permiso de circulación y de tener un comprobante que demuestre que tienes el seguro en regla. También te aconsejamos que pidas cita previa con suficiente antelación para que no te quedes sin hora antes de que caduque tu ITV. Y, para terminar, ten en cuenta que los precios varían muchísimo en función de dónde la tengas que pasar. La media se sitúa alrededor de los 20 euros, pero la cifra cambia sustancialmente en función de la Comunidad Autónoma. Puedes consultar las tarifas de forma más detallada en la web de ITV España.