
05 Mar Revisión de la moto después del invierno
JUDIT FLORENSA
Revisión de la moto después del invierno
La llegada del invierno suele dividir a la comunidad motera en dos grupos. Por un lado, encontramos a los que deciden seguir disfrutando de las dos ruedas a pesar de las bajas temperaturas. Los reconocerás porque van perfectamente equipados y siguen circulando incluso en días de lluvia o niebla. Por otro lado, tenemos a los que prefieren evitar su uso durante los meses más críticos del año para librarse de la incomodidad del frío o bien por una cuestión de seguridad, ya que es la época en la que se pueden dar condiciones más adversas.

Funda Givi
Si eres de los del segundo grupo, te interesan estas líneas. A continuación haremos un recordatorio de los aspectos que tienes que tener en cuenta en el momento que decidas volver a subirte a la moto después de un largo parón. Las motocicletas y sus componentes están pensados y fabricados para ser usados, así que no se trata solo de ponerla de nuevo en marcha.
Recomendaciones durante el parón
Antes de entrar al grano, arrancamos con una serie de recomendaciones para el momento en que decidas aparcarla. Es importante guardarla en un lugar seguro, como un garaje, para tenerla controlada y así poder estar tranquilos durante este periodo. En la medida de lo posible, déjala en un sitio en el que no reciba sol directo, donde no esté expuesta a mucha humedad y en el que las condiciones sean estables para evitar temperaturas extremas, tanto de calor como de frío. Algunos de los componentes podrían sufrir cierta corrosión y oxidarse. Además, puedes cubrirla con una funda apropiada para aislarla un poco más o utilizar algunos de los productos protectores tipo spray que ayudan a prevenir desperfectos.
Controla los distintos líquidos

Aceite del motor
Tienes que prestar atención a los diferentes fluidos para evitar tener problemas mecánicos. Revisa el nivel de estos líquidos y haz un cambio si ves que no están en buen estado o si la moto lleva mucho tiempo parada. Es el caso del aceite del motor, para que sus componentes internos permanezcan perfectamente lubricados y poder prevenir daños a causa de algunas partículas contaminantes. Míralo con la moto plana y en frío, ya que en caliente podría aumentar este nivel. También debemos revisar el estado del líquido de frenos, tanto delantero como trasero.
Hay otra serie de fluidos que tendrás que chequear o no en función de cómo sea tu moto. Si el motor está refrigerado por líquido y no por aire, no te puedes olvidar del líquido refrigerante para evitar un sobrecalentamiento. Otro a tener en cuenta es el del embrague en caso de que sea hidráulico y el nivel de aceite de la cardan si tu moto cuenta con este tipo de transmisión secundaria, aunque ésta no sea la más habitual. Este sistema es de los que requiere menos mantenimiento, así que solo deberás hacer el cambio con la periodicidad que recomiende el fabricante.
Presta atención a las baterías

Baterías
Si durante el parón no has ido arrancando la moto de vez en cuando o no desconectaste las baterías cuando decidiste aparcarla, es posible que te la encuentres totalmente descargada en el momento que quieras volver a ponerla en marcha. Evita este estado de descarga completa porque se podría estropear. Una opción es desmontarla y almacenarla en un lugar adecuado. Otra alternativa que no suele ser tan habitual pero que es perfectamente válida es la de optar por un cargador de mantenimiento. Éste se deja conectado mientras la moto esté parada y se ocupa de mantener un nivel óptimo de carga.
Pon un ojo en la cadena

Motul chain

Lubricante
Un primer paso sería comprobar su estado, para ver si ha sufrido algún deterioro, como óxido, o bien si está desgastada y tiene la tensión apropiada. Asegúrate también de que los piñones estén en buenas condiciones y de que no esté desalineada. Puedes continuar con una buena limpieza para quitar la suciedad que se haya podido acumular durante el tiempo de inactividad. Existe una amplia oferta de productos en el mercado para hacerlo correctamente y es bastante habitual y efectivo utilizar un cepillo.
Una vez ya la tenemos limpia, es hora de lubricar. Es un paso muy importante porque así alargaremos su vida útil, la protegeremos y la mantendremos en mejores condiciones. Del mismo modo que con el limpiador, busca un producto específico para cadenas. Los hay en formato aerosol o en gel y en todos los casos debes procurar aplicarlo de forma uniforme y en la totalidad de la cadena.
Examina el estado de los neumáticos
El hecho de que la moto permanezca en una misma posición durante muchos meses puede hacer que los neumáticos se deformen. Para evitarlo, un método efectivo es subirla a un caballete para que quede completamente elevada y sin que haya contacto con el suelo. También puedes moverla de vez en cuando. Si no es posible, tienes la alternativa de añadir algo más de presión de lo habitual. Eso sí, antes de reemprender la marcha, verifica que estas presiones estén en los valores adecuados y asegúrate de que los neumáticos estén en buen estado.
Estos son los pilares más importantes a tener en cuenta después de haber dejado aparcada tu moto durante los meses más complicados. Ahora que queda poquísimo para volver a tener buen tiempo, aprovecha para pegarle un buen repaso. Si no limpiaste la moto antes del parón, te recomendamos que lo hagas antes de volver a rodar. Y ya que estás, presta atención a otros aspectos de los que nos olvidamos a menudo, como revisar la tornillería. No te cuesta nada echarle un vistazo general. ¡A disfrutar de tu moto!