Ruta en moto por Albarracín, Javalambre y Tierras de Moya

Ruta en moto por Albarracín, Javalambre y Tierras de Moya

Si buscas una ruta larga, con muchas curvas y carreteras solitarias atrévete a recorrer esta ruta que transita por la provincia de Teruel y las desconocidas sierras de Valencia y Cuenca oriental.

Teruel es el punto de salida y llegada de esta ruta en la que te hartarás de tomar curvas de todo tipo y sobre toda clase de asfaltos, incluso si lo deseas un tramo de pista de tierra.

La capital turolense tiene varios puntos imperdonables a conocer. La Plaza del Torico es el centro neurálgico de la ciudad. Sí, es en diminutivo “el torico”, pues es una pequeña estatua sobre una gran columna, con lo que se aprecia aún más la desproporción. Los  aficionados a la arquitectura tienen aquí algunos de sus más significativos monumentos del arte mudéjar. Pasear por Teruel descubre uno de los conjuntos más grandes y mejor conservados de España, tanto que fue uno de los primeros espacios españoles que recibió la categoría de Patrimonio Universal por la UNESCO. No puede faltar la visita a los sepulcros de los Amantes de Teruel, la legendaria historia de amor entre Juan Diego Martínez de Marcilla e Isabel de Segura en el siglo XIII. Si lo que te gustan son los dinosaurios el parque Dinópolis, con sus robots, actores y fósiles originales te encantará.

Teruel tiene rápido acceso siguiendo la autovía A-23 que une Zaragoza con Sagunto en la costa valenciana. Para evitar la vía rápida partimos por TE-V- 6014 para comenzar con una serie de carreteras locales que serán la tónica dominante de esta ruta. Camarena de la Sierra es la primera referencia importante. A continuación, la carretera que viaja desde Camarena de la Sierra hasta Riodeva, es de las que emocionan. Asfaltada pero muy estrecha y con grava en mitad de la ruta, cuando no está cortada por nieves, recorre los bosques de las laderas de la sierra de Javalambre a base de continuas curvas. Es de esos tramos que se recuerdan. Evitar hacerla en los meses más crudos del invierno.

Entre Riodeva y Mas del Olmo el camino es de tierra y muy atractivo, pero también hay que evitarlo en pleno invierno, llevando directamente hasta Mas del Olmo rodeando el Parque Natural de la Sierra de San Miguel. En Mas del Olmo se retoma el asfalto con una preciosa carretera de muy poco tráfico ya dentro de la provincia de Valencia. Entre Mas del Olmo y Lolilla uno de los tramos en los que se disfruta de cualquier moto. Curvas enlazadas de continuo, y hasta un tramo denominado “el Stelvio de Teruel” con ocho horquillas consecutivas.

En Aras de los Olmos encontrarás un conjunto hostelero magnífico Aras Rural, con cabañas de madera en plena naturaleza y un circuito de prácticas y enseñanza off road muy completo. Esta zona es muy apreciada por los amantes de los cielos nocturnos pues debido a su altitud, la transparencia de su atmósfera y la escasa contaminación lumínica es lugar privilegiado para ver las estrellas.

Para enlazar con la ruta principal aún hay que tomar unas cuantas curvas más y pasar sobre el río Turia con un puente que merece parar para ver la altura sobre la que salta la carretera justo antes de llegar a Santa Cruz de Moya de nuevo en la provincia de Cuenca. Siguiendo la CM 2251 los virajes también se suceden sin descanso, así que tómalo con calma pues aún quedan muchas curvas por delante.

La alternativa por asfalto desde Riodeva es la TE V 6012 busca la N 330 pasando por Barrio de las Minas. La N 330 es una carretera de buen firme y curvas enlazadas que viaja por los límites entre Teruel Cuenca y Valencia, concretamente por el enclave llamado Rincón de Ademuz. Un enclave geográfico es parte de una entidad (país, región, municipio) completamente rodeada por el territorio de otra entidad. No es el único enclave en España, que cuenta con 26 enclaves, la mayoría muy pequeños destacando por su tamaño el Rincón de Ademuz, el condado de Treviño y la singularidad de Llívia (perteneciente a España e incrustada en Francia)

El Rincón de Ademuz pertenece a Valencia desde el siglo XIII cuando Jaime I el Conquistador la incorporó al reino de Valencia. Su nombre deriva del árabe ad-daymus que significa escondrijo, rincón y está compuesto por 7 municipios. El gran caserío agarrado a la montaña de Ademuz es el más grande y tiene sus mejores vistas de conjunto desde el mirador de La Muela, acceso por la calle del Molino cerca de la N 330.

La ruta por asfalto continúa por N 420 enlazando la población de Los Santos hasta Salvacañete. A la salida de este pueblo una pequeña carretera CUV -5003 enfila el norte por un paraje prodigioso. Al pasar de nuevo a la provincia de Teruel la ruta toma la denominación A 2703 pero independientemente del gestor de la ruta la ruta transcurre entre desfiladeros con rocas sobre el casco y el llamado arroyo del Agua a los bordes de la carretera. Estrecha muy sinuosa es de esos lugares que emocionan por su naturaleza y la soledad de estas sierras por las que apenas encontrarás tráfico local muy escaso. Poco más delante de la aldea de Toril la carretera vuelve a cambiar de numeración y ya por la A 1703 se enfila hacia Albarracín por lomas menos agrestes. Antes de alcanzar Albarracín la carretera vuelve a introducirse en otro paraje fascinante en paralelo al río Guadalaviar, pues este río solo tomara el nombre de Turia al unirse con el Alfambra en la ciudad de Teruel.

Albarracín considerado uno de los pueblos más bellos de España, es una ciudad medieval amurallada emplazada en un contrafuerte de la sierra. Sus fachadas de color rojizo, las calles empedradas que divagan entre un apretado caserío entre las que destaca la Casa de la Julianeta y se asegura que con Cadaqués (Girona) y Cudillero (Asturias) son los tres pueblos más bonitos de España. Candidata para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO tiene el tráfico completamente restringido a residentes por su interior. Si quieres conocer su interior hay que estacionar la moto en los aparcamientos situados en la parte inferior y subir caminando por los senderos y calles señalizados.

Volviendo a la moto enfilamos dirección Teruel y pronto se quedan atrás las montañas para atravesar una gran planicie donde se encuentra el aeropuerto de Teruel. Este aeródromo que no dispone de vuelos regulares de pasajeros, sirve de estacionamiento a muchos aviones tanto para mantenimiento como para estacionamiento y aquí puedes ver desde la misma carretera hasta varios Boeing 747, el famoso Jumbo con su prominente fuselaje delantero.

Se alcanza así la capital de Teruel, donde rememorar los kilómetros pasados. Paisajes fascinantes de rocas y bosques, ríos de aguas cristalinas, pueblos adustos y carreteras donde te será difícil encontrar un tramo recto componen un viaje reservado solo a los que no se cansan de zigzaguear continuamente.

Nada mejor que disfrutar de los kilómetros superados que ante alguno de sus platos tradicionales. Para empezar, no puede faltar un buen plato de jamón con denominación de origen y a continuación otros más contundentes como el ternasco, las migas o los regañaos y de postre los melocotones de Calanda.