05 Feb Ruta en moto por la Alpujarra granadina
Gustavo Cuervo
La província de Granada ofrece una gran variedad de rutas para disfrutar en moto. Sierra Nevada, las Alpujarras y la sierra de la Contraviesa son algunas de ellas, pero también la costa tropical se une para sumar muchos centenares de carreteras de curvas, decenas de lugares de interés y miles de rincones con encanto. La provincia de Granada parece un continente en microminiatura y de tan diversa climatología que también se podría trazar una ruta diferente adaptada a cada estación del año. La mejor página de información turística general para preparar tu viaje es https://turgranada.es/es
En esta ocasión vamos a recorrer una ruta en dos tramos bien diferenciados; el primero el descenso hasta la costa y el segundo por la Alpujarra granadina. Ambas rutas se pueden hacer independientemente en un solo día con origen y fin en la capital, pero en la que, para los que acudan a la provincia desde otros rincones de España, es muy recomendable dormir en la Alpujarra, pues tiene más que sobrados alicientes para descansar y amanecer en algunos de los inolvidables pueblos alpujarreños.
Arrancamos en Granada saliendo hacia el sur por la A 44 hasta la salida 144 indicada Venta del Fraile y de número A 4050. Este es buen lugar para quedar con los amigos y repostar, pues no hay estaciones de servicio en un largo tramo. La ruta surca al principio un llano que atraviesa una zona boscosa, dejando a la espalda las altas cumbres de Sierra Nevada. Poco a poco la carretera se va ondulando y retorciendo poco a poco. Una parada recomendable es el mirador de la Cabra situado a 27 km, desde donde contempla una amplia panorámica y la orografía que nos espera en el descenso. Sigue un largo tramo de bajada continua en el que hay que estar concentrado, no solo por lo cambiante de los virajes y las lentas horquillas, sino también por las posibles rocas caídas de los farallones que en muchos tramos perfilan la carretera. Especial atención tras las lluvias. Hasta Otivar hay 14 km espectaculares, a continuación, el descenso es menos abrupto por Jete y se relaja aún más según nos acercamos al mar alcanzando Almuñécar.

Poco antes de alcanzar la costa, se puede tomar la carretera local GR 5300 hasta el enlace con la N323a para regresar hacia el norte en dirección Granada. Atención no pasarse la salida por el puente viejo del Guadalfeo para tomar la carretera local GR 3204. El regreso directo hacia Granada puedes seguir por la nacional y la presa de Rules con un par de miradores. Este tramo sigue la antigua carretera que enlaza Granada con la costa y viaja paralela a la autovía A 44 que es la alternativa de regreso mucho más rápida por su doble carril. Esta sería la primera parte de la ruta.
Muchas más curvas por estas sierras se encuentran siguiendo la carretera GR 3204. Esta ascensión continua de curvas enlazadas permanentes pasa por Guajar, Pinos Valle y la presa de Beznar por donde se vuelve a cruzar bajo la autovía para iniciar la ruta de la Alpujarra. Este lazo de ida y vuelta entre Granada y la costa es idóneo para una salida matutina, pues sus 160 km de curvas continuas, buenos miradores y numerosos puntos de parada para el relax le convierten en un clásico dominical de los aficionados granadinos.
El siguiente tramo recomendado es la espectacular Alpujarra granadina, una de las rutas más admiradas y renombradas de Andalucía.

Lanjarón es la capital comarcal y mantiene una gran actividad comercial. Es conocida en toda España por la calidad de sus aguas de mesa y no tanto por su gran balneario.
Siguiendo la A 348 hasta Órgiva deberás elegir qué tipo de viaje prefieres por la Alpujarra. El más abierto de muy buenas curvas enlazadas y buen piso, con anchura, escasas pendientes y algo más de tráfico que recorre el valle del río Guadalfeo por su margen izquierdo siguiendo la A 348 pasando por Torvizcón, o la mucho más retorcida y panorámica A 4132 que surca todo el piedemonte de Sierra Nevada adaptándose a sus barranqueras.
Este último tramo es turísticamente mucho más interesante, pues enlaza uno tras otro, los singulares pueblos hasta Trevélez. Soportujar y Pampaneira son de paso obligado y recomendables también de conocer los de Bañar y Capileira, enclavados en el fondo de los profundos valles y sin salida. Esta comarca de paisajes abruptos está ligada a los musulmanes exiliados en la región tras la conquista de Granada a finales del siglo XV. El urbanismo forzosamente escalonado y sus construcciones, coronadas por chimeneas rústicas, ofrecen buenos alojamientos rurales. La Alpujarra también es comarca de excelente gastronomía, pues de sus vegas, praderas y bosques que conforman su entorno se proveen sus despensas. Memorables también resultan los jamones curados en el fresco y seco ambiente de estas sierras.

Atención en la carretera, pues hay frecuentes tramos donde se depositan las agujas de pinos y polen compactados con el rodar del tráfico, generando un piso muy deslizante. Atención también con las primeras gotas de lluvia. Recomendable precaución extra, velocidad adecuada e incluso inclinar menos en estos tramos.
Trevélez es población de referencia de la ruta, por ser el pueblo que se encuentra en el fondo del valle más pronunciado de la comarca. La carretera se puede ver a los dos lados del desaguadero y su profundo tajo. Juviles, Bérchules, Medina Alfahar y Laroles son los pequeños pueblos alpujarreños que siguen. Aferrados a las pendientes de la cara sur de Sierra Nevada, todos los caseríos de la ruta ofrecen estampas singulares. Los miradores, muchos sin marcar o señalizar se suceden sin descanso. Si te detienes para tomar una foto o simplemente relajarte con el paisaje, asegúrate siempre de estacionar fuera de la carretera y señalizando bien tu posición. Carretera con tramos estrechos donde los pequeños camiones de reparto y furgonetas de avituallamiento que recorren a diario esta ruta pueden sorprenderte.
En Laroles abandonamos la Alpujarra para subir uno de los puertos más famosos del sur hispano, La Ragua. Ascensión larga, estrecha, con infinidad de virajes de todo tipo, atravesando un bosque que va cambiando sus especies con la altitud, hasta alcanzar un paisaje alpino con más abetos y praderas en su cima.
El descenso es más suave, corto y de menor pendiente, dejándote a la vista el castillo de La Calahorra. Castillo renacentista con torres coronadas por cúpulas y construido en 1509, está declarado Monumento Nacional y, aunque es privado, admite visitas guiadas.

Descendiendo por la cara norte de Sierra Nevada, el paisaje cambia radicalmente, ya que es una zona más seca y dominan los cultivos de gramíneas, cuyo color cambia en función de la estación del año. De los verdes intensos primaverales a los amarillos veraniegos y los ocres invernales. La autovía A 92 lleva en pocos minutos a Guadix, desde donde se puede regresar a Granada.
Miles de curvas y virajes, vistas panorámicas de mar y montaña, pueblos con encanto y tradiciones singulares, excelente gastronomía, miradores, afamadas aguas de mesa, la permanente vigilancia de los más altos picos de Sierra Nevada, torrenteras, valles y uno de los puertos de montaña más míticos de España. Esta ruta por el sur de Granada aún se puede complementar mucho más si decides perderte por las carreteras locales de la sierra de la Contraviesa en la vertiente sur del valle del Guadalfeo.

